{"id":1706,"date":"2015-08-24T19:43:54","date_gmt":"2015-08-24T19:43:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cexa.com.co\/?p=1706"},"modified":"2018-09-06T17:12:50","modified_gmt":"2018-09-06T17:12:50","slug":"el-pueblo-del-atlantico-en-el-que-se-peleaban-por-el-agua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cexa.com.co\/?p=1706","title":{"rendered":"El pueblo del Atl\u00e1ntico en el que se peleaban por el agua"},"content":{"rendered":"<h3>El corregimiento de Chorrera esper\u00f3 312 a\u00f1os para tener el l\u00edquido con calidad.<\/h3>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-1708 alignleft\" src=\"http:\/\/www.cexa.com.co\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/unnamed.jpg\" alt=\"unnamed\" width=\"504\" height=\"252\" srcset=\"https:\/\/www.cexa.com.co\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/unnamed.jpg 750w, https:\/\/www.cexa.com.co\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/unnamed-300x150.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 504px) 100vw, 504px\" \/>\u201cEste pueblo sufri\u00f3 mucho por la falta de agua potable y eso que ten\u00edamos un arroyo grande y pozos alrededor. Hubo una \u00e9poca, hace poco a\u00f1os, en la que la gente del Barrio Abajo quer\u00eda conectarse a una tuber\u00eda precaria que hab\u00eda en la zona m\u00e1s cercana, a donde se recog\u00eda el agua de un pozo, pero los habitantes de ese sector no dejaban que se pegaran, porque despu\u00e9s quedar\u00edan ellos perjudicados\u201d, explica C\u00e9sar Cantillo Santiago, el inspector de polic\u00eda de Chorrera, uno de los tres corregimientos que tiene el municipio de Juan de Acosta, en el noreste del Atl\u00e1ntico.<br \/>\nY agrega a rengl\u00f3n seguido: \u201cSemanalmente hab\u00eda unas cuatro peleas a pu\u00f1o limpio y discusiones a mont\u00f3n por este tema. Es m\u00e1s, cuando hab\u00eda fiesta y los hombres tomaban, el motivo de las peleas no era falta de ron, sino de agua. Esas situaciones fueron constantes durante unos cinco a\u00f1os, como desde el 2003 hasta el 2007\u201d.<br \/>\nEl principal problema que tuvieron los chorreranos durante 312 a\u00f1os, el mismo tiempo que tiene de fundado el pueblo, fue la falta de agua potable. Sin embargo, es un pueblo que cuenta su historia a trav\u00e9s del preciado l\u00edquido.<br \/>\nA pesar de que el corregimiento est\u00e1 atravesado por el arroyo Grande de Juan de Acosta, el cual ahora es solo un camino de tierra blanda, y que adem\u00e1s tiene m\u00faltiples corrientes de agua subterr\u00e1nea, los habitantes de Chorrera, que ahora llegan a 1.080, tuvieron que pasar mucho trabajo para poder tener los c\u00e1ntaros del ba\u00f1o y de la cocina llenos.<\/p>\n<h2>Recuerdos<\/h2>\n<p>Cantillo, quien tiene 45 a\u00f1os, recuerda que cuando era ni\u00f1o, las madres y las muchachas ten\u00edan que ir a la orilla del arroyo para lavar la ropa. All\u00e1 cavaban peque\u00f1as pozas de un metro de profundidad, donde empezaba a brotar agua cristalina. En otros casos ten\u00edan que caminar un trecho no muy largo para aprovechar el agua del arroyo.<\/p>\n<p>\u201cUno ven\u00eda del colegio, que quedaba en Juan de Acosta, a unos 45 minutos caminando, y pod\u00eda ver en la orilla del arroyo a decenas de mujeres lavando y tendiendo ropa. Eso era todos los d\u00edas\u201d, explica, mientras barre el sudor de su frente con el pulgar derecho.<\/p>\n<p>Para esa misma \u00e9poca, los hombres ten\u00edan que levantarse hacia las cuatro de la madrugada y subir al acueducto (un pozo comunitario) para llenar los recipientes que diariamente se usaban en las labores del hogar, la alimentaci\u00f3n, y el consumo.<br \/>\n\u201cCuando uno llegaba al acueducto a recoger agua ten\u00eda que esperar un buen rato porque toda la comunidad estaba en las mismas. Al llegar el turno, al que le tocaba, pon\u00eda a llenar los baldes y galones, mientras se daba un ba\u00f1o, porque ni de fundas los hombres cargaban los recipientes para ba\u00f1arse en su casa. Eso significaba un doble viaje\u201d, cuenta Manuel<br \/>\nAhumada Morales, campesino de 52 a\u00f1os, quien hace tres a\u00f1os tuvo que convertirse en alba\u00f1il, a ra\u00edz de los embates de la sequ\u00eda y el Fen\u00f3meno del Ni\u00f1o.<\/p>\n<p>En la tarde, otro grupo de hombres iba al acueducto a ba\u00f1arse despu\u00e9s de la jornada de trabajo. Cuentan que era degastante y tedioso ir al centro donde acopiaban agua porque las labores del campo son arduas.<\/p>\n<p>La peor \u00e9poca, la de las peleas, vino cargada de unos cambios arbitrarios por parte de la poblaci\u00f3n. Los m\u00e1s afectados hicieron pozos cerca de los barrios retirados y reabrieron otros que estaban sellados. En \u00faltimas, un joven vend\u00eda el agua a domicilio. Los recipientes, dependiendo el tama\u00f1o, costaban entre 300 y 500 pesos. \u00c9l se encargaba de llevarla a las casas usando carretilla, burro, o moto. El \u2018mensajero del agua\u2019 se lleg\u00f3 a ganar hasta 50 mil pesos diarios.<br \/>\nOtra de las complicaciones que hubo cuando el pueblo estaba dividido en los que ten\u00edan acceso parcial al agua y los que no, fue que los que sal\u00edan hacia Barranquilla o hacia alg\u00fan municipio cercano a hacer una diligencia, ten\u00edan el compromiso de traer agua para el consumo. La incomodidad de los viajes en moto o carro era total por tener que cargar con tanques.<br \/>\nLleg\u00f3 un momento en que el acueducto, que siempre era reparado por los aspirantes a la alcald\u00eda en \u00e9poca antes de elecciones, fue deterior\u00e1ndose, tanto que el agua empez\u00f3 a contaminarse con arenilla y otros sedimentos. \u201cAh\u00ed fue cuando sentimos, en realidad, la importancia del agua\u201d, asegur\u00f3 Ahumada.<\/p>\n<p>Estudios de organismos de salud y los m\u00e9dicos que iban a la poblaci\u00f3n aseguraban que la mayor\u00eda de enfermedades y problemas g\u00e1stricos que sufr\u00eda la poblaci\u00f3n, sobre todo los ni\u00f1os, se deb\u00edan al consumo de agua no tratada. Los males m\u00e1s comunes en los chorreranos eran los c\u00e1lculos en los ri\u00f1ones y los intensos dolores de est\u00f3mago.<\/p>\n<h2>Un giro de 180 grados<\/h2>\n<p>\u201cCuando lleg\u00f3 la empresa Triple A se acabaron las peleas, gracias a Dios\u201d, dice C\u00e9sar con un adem\u00e1n de descanso.<br \/>\n\u201cSi la administraci\u00f3n departamental y la alcald\u00eda no le hubiesen prestado atenci\u00f3n, a tiempo, a este problema, los conflictos hubiesen aumentado, quiz\u00e1 hasta un muerto hubiese sido el resultado de esta necesidad\u201d, continu\u00f3.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2009 iniciaron las conversaciones de la comunidad con Edelberto Echeverr\u00eda, el alcalde en turno, sobre la problem\u00e1tica, la cual no daba m\u00e1s espera. A finales de 2013 empezaron las obras, que fueron realizadas con mano de obra del pueblo. El proceso de ejecuci\u00f3n dur\u00f3 ocho meses.<br \/>\n\u201cNuestra agua viene del tanque Las Delicias, ubicado en el norte de Barranquilla, llega a Tubar\u00e1, luego a Usiacur\u00ed, y desde ese municipio se desprenden un poco m\u00e1s de cinco kil\u00f3metros de tuber\u00eda, de seis pulgadas de di\u00e1metro hasta Chorrera\u201d, explica Cantillo.<\/p>\n<p>La inauguraci\u00f3n del acueducto fue el 17 de julio de 2014. Ese d\u00eda hubo una gran fiesta, en compa\u00f1\u00eda de funcionarios del Ministerio de Vivienda, la Alcald\u00eda y la Gobernaci\u00f3n.<br \/>\n\u201cLos primeros tres meses llegaba el agua espor\u00e1dicamente, luego el servicio mejor\u00f3. Actualmente es una rareza que se nos vaya\u201d, asegura Ahumada, dejando ver una sonrisa de satisfacci\u00f3n, debajo de un tupido y despeinado bigote canoso.<\/p>\n<h2>Historia de los pozos<\/h2>\n<p>En Chorrera, los ancianos recuerdan que hubo cuatro pozos importantes para la supervivencia del pueblo. El primero, hacia la d\u00e9cada del 50, funcionaba a trav\u00e9s de un molino. El segundo, que fue construido por un particular, funcion\u00f3 en los a\u00f1os 60 y era administrado por Luis Felipe Molina, un hombre querido por la poblaci\u00f3n. Luego, en 1974, la Gobernaci\u00f3n y la Alcald\u00eda crearon otro pozo al sur del corregimiento, lo que actualmente se conoce como el Barrio Arriba. Este fue entregado a una junta comunal que lo manej\u00f3 hasta inicios de los a\u00f1os 90. En 1992 nuevamente el ente departamental y el municipal hicieron otro pozo que funcion\u00f3 bien hasta el 2003.<\/p>\n<h2>Chorrera quiere seguir<\/h2>\n<p>Hablar del agua en Chorrera actualmente es referirse a lo que m\u00e1s cuidan y valoran sus habitantes. \u201cHay mucha gente que tiene conciencia ambiental. Por la condici\u00f3n en la que est\u00e1bamos, muchas fundaciones y organismos nos ense\u00f1aron mucho sobre el control, tratamiento y buen uso del preciado l\u00edquido\u201d, indica Cantillo.<\/p>\n<p>De las novedades, en el corregimiento se puede hablar sobre el servicio de recolecci\u00f3n de basuras, el cual empez\u00f3 a funcionar hace cuatro meses en manos de la firma Interaseo.<br \/>\n\u201cAhora el problema es la deforestaci\u00f3n en los alrededores del pueblo, pues muchos campesinos que han perdido sus cultivos con la sequ\u00eda y el Fen\u00f3meno del Ni\u00f1o optan por talar para vender le\u00f1a o carb\u00f3n de le\u00f1a\u201d, asegura Ahumada arrugando la boca, demostrando preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El pueblo que sufri\u00f3 por la falta de agua ahora est\u00e1 contento con la promesa de la Gobernaci\u00f3n de reconstruir del \u00fanico que tiene el corregimiento. En diciembre debe estar listo.<\/p>\n<p>La artesan\u00eda, uno de los fuertes de la poblaci\u00f3n en lo que respecta a la econom\u00eda, avanza a pasos agigantados, tanto as\u00ed que hay negociaciones con el interior del pa\u00eds y el exterior.<\/p>\n<p>Lo que hace falta ahora es el alcantarillado, que seg\u00fan Cantillo, ya fue firmado para el municipio y San Jos\u00e9 de Saco, otro de los corregimientos.<\/p>\n<h2>La labor de la Triple A en Chorrera<\/h2>\n<p>La empresa de saneamiento b\u00e1sico Triple A, actual operadora del acueducto de Chorrera, fue la que aport\u00f3 los dise\u00f1os de obras de conducci\u00f3n de agua potable del corregimiento.<\/p>\n<p>Con este proyecto se benefician 1.250 personas que reciben el suministro las 24 horas del d\u00eda, gracias a la inversi\u00f3n de 973 millones de pesos que realiz\u00f3 el Gobierno Nacional.<br \/>\nEl convenio para ejecutar este proyecto se firm\u00f3 en el a\u00f1o 2012, en Juan de Acosta. En el evento estuvieron presentes distintos representantes del Ministerio de Vivienda, la Gobernaci\u00f3n del Atl\u00e1ntico, la Alcald\u00eda de Juan de Acosta, el Fondo Financiero de Proyectos de Desarrollo (Fonade), el Viceministerio de Agua y la Triple A.<\/p>\n<p>Las obras del sistema de conducci\u00f3n de agua potable se concentraron en la v\u00eda Baranoa-Juan de Acosta, donde se instalaron 5.700 metros de tuber\u00eda de polietileno de 160 mil\u00edmetros. Adicionalmente se pusieron al servicio 5.050 metros de redes de distribuci\u00f3n y 241 acometidas en el corregimiento.<\/p>\n<p>Las obras en Chorrera hacen parte de los proyectos de acueductos veredales aprobados por el Gobierno Nacional.<br \/>\nLa comunidad desea que el alcantarillado sea liderado por la Triple A.<\/p>\n<h4>Por: El Tiempo<br \/>\nRiohacha, 24 de agosto de 2015<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El corregimiento de Chorrera esper\u00f3 312 a\u00f1os para tener el l\u00edquido con calidad. \u201cEste pueblo sufri\u00f3 mucho por la falta de agua potable y eso que ten\u00edamos un arroyo grande y pozos alrededor. 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